20 abril 2007

El otro árbol de la vida

No es con palabras
ni con silencios
que conseguirás nombrarme
sino con ojos que esperan ver
lo que nunca has soñado.

Eunice Cohen




El árbol, 1




El árbol, 2

17 comentarios:

Silvia dijo...

Los ojos lo dicen todo. Ellos son nuestros eternos delatores.
Mis ojos se han enamorado de tu post.
Un abrazo

Marco Antonio Sepúlveda dijo...

Son muy buenas tus imágenes y llenas de una atmósfera nostálgica y color.

Saludos.

Anónimo dijo...

Los ojos recortando el papiro de los sueños que vendrán.

Excelentes imagenes, Juan.
Un gran abrazo!

Osselin dijo...

Me gusta la estructura de batik gastado de las fotos.
Son fotos sedosas como la melancolia y su suavidad hiriente. Mirada-discurso y colores parlantes que consiguen tansmitir una senasación táctil.
Buen trabajo, Juan.

Alyxandria Faderland dijo...

Ah... sigo sorprendiendome con tus ilustraciones (la de esta semana de mi pagina es un vil choreo, no la hice yo....) Es mas, ya estoy por ponerme caradura y pedirte que se puede hacer -aparte de tirarla a la basura- con una foto de mis amigas (las que quedamos) porque el fondo de la imagen es un horror. Y las 3 se encapricharon en que querian AHI. La miro y digo: no tiene remedio.

Alyxandria Faderland dijo...

Acabo de leer tu comentario y fue por mail. Un fondo marino? Digo, arrojarla al fondo marino seria lo optimo.

Luis Vence dijo...

Juan,
Dos perfectas imágenes (tan bellas!) para un sencillo y tan certero poema!

Anónimo dijo...

nuestros ojos q todo lo ven sabrán donde descansaremos al fin...
saludos!

Tania dijo...

Me ha recordado los ojos inmortales en un poema de Camões. Habla de un deseo inmenso que arde en el corazón y purifica en tanta alteza el alma que hace los ojos inmortales.

Son preciosos, Juan, el poema y esas imágenes tan líricas. Me encanta la metáfora del árbol.

Besos y una bonita semana.

Juan B. Morán dijo...

Saludos a tod@s:

El poema habla de algo que para mí es una realidad, como emoción y percepción están unidos. La percepción se agranda en función de nuestras emociones, de nuestra actitud interior. Como si profundizando en nosotros mismos llegamos a ver más aspectos de la realidad.

El otro árbol es nuestra vida, nuestra propia vida. A los niños se les pide que pinten un árbol y de ello se hace una interpretación interior.

Por otra parte, el árbol en la cultura africana tiene esa simbolización de ser sinónimo de ser humano, raíces y vida exterior, vida consciente e inconsciente. Las realidades que sentimos que tocan nuestras fibras más profundas.

Creo que como dice Silvia los ojos lo dicen todo y son como dice Ártemis el papiro de los sueños que vendrán.

Me alegro que te gusten estas imágenes Marco.

Gracias, estimado José, nos une esa fascinación profunda por decir y escribir imágenes.

Gracias Luis y especialmente por tu correo, que contestaré donde cuentas tus impresiones que todavía resuenan en mí.

Persio, un saludo.

Tania, un abrazo, luego te escribo. Hoy tengo un día complicado.

Un abrazo

Clarice Baricco dijo...

Me hace feliz que aùn mis ojos todavía tienen vida para sentir tus imágenes y las letras de esos seres que escriben con toda la pasión de sus manos.
Cuando pierda mis ojos también estaré feliz, porque al menos me quedé con este placer.

Abrazos

Anónimo dijo...

Respondiendo a tu sencillo comentario: idem de idem amigo... ;)

Isabel Barceló Chico dijo...

Maravillosa elección del texto para estas fotos. Las palabras siempre ocultan algún misterio. Besos.

Juan B. Morán dijo...

Clarice un gusto tus preciosos comentarios. Aún queda mucho por ver. Incluso los ciegos sueñan que ven.

Christian, el poema tuyo estaba como vivo y es como el retrato de una pasión.

Gracias, Isabel por tu paso por aquí.

Hermoso y largo fin de semana, el martes es 1º de mayo y el día 2, la fiesta de la Comunidad de Madrid, así que para los que os vayáis de la ciudad, mis mejores deseos para que os cunda. Yo me quedo a guardar la ciudad...los bares y los cafés. Me propongo también disfrutar.

Hermoso y largo fin de semana.

Un abrazo

Anna Bahena dijo...

Alguna vez lei en Un bar... "de los hilos de mi Sangre Floreceran las Violetas..", nunca se ha visto florecer del cuerpo las violetas pero tal vez si se mira desde de la sangre de la noche floreceran los sueños... lo pensaria...

Un abrazo.

Anna.

Juan B. Morán dijo...

Hola Anna

Tu comentario tan poético como tú. Y Acaso las violetas de las que hablas son como sueños que nos nacen. Caminos que hemos de emprender sintiendonos vivos. Prefiero eso siempre que el gris donde no hay sueños.

Saludos

Anna Bahena dijo...

sueña...sueña...sueña

Anna.