29 abril 2007

El otro árbol de la vida y 2



El otro árbol, 3



El otro árbol y 4

Poema del árbol

Árbol, buen árbol, que tras la borrasca
te erguiste en desnudez y desaliento,
sobre una gran alfombra de hojarasca
que removía indiferente el viento...

Hoy he visto en tus ramas la primera
hoja verde, mojada de rocío,
como un regalo de la primavera,
buen árbol del estío.


Y en esa verde punta
que está brotando en ti de no sé dónde,
hay algo que en silencio me pregunta
o silenciosamente me responde.


Sí, buen árbol; ya he visto como truecas
el fango en flor, y sé lo que me dices;
ya sé que con tus propias hojas secas
se han nutrido de nuevo tus raíces.


Y así también un día,
este amor que murió calladamente,
renacerá de mi melancolía
en otro amor, igual y diferente.


No; tu augurio risueño,
tu instinto vegetal no se equivoca:
Soñaré en otra almohada el mismo sueño,
y daré el mismo beso en otra boca.


Y, en cordial semejanza,
buen árbol, quizá pronto te recuerde,
cuando brote en mi vida una esperanza
que se parezca un poco a tu hoja verde...


José Ángel Buesa

25 comentarios:

Anna. dijo...

viste que ese arbol vive en un bosque de palabras...es un arbol escrito...

Un abrazo.

Anna.

Clarice Baricco dijo...

Me gusta esa desnudez femenina envuelta en las sábanas u hojas de un árbol.
Y cuando ese árbol nos susurra y su viento nos acaricia, es una delicia.
Poema e imágenes placenteras para mis ojos.
Otra vez gracias por darme a conocer un nuevo poeta en mi vida y sobre todo, por tu arte.

Abrazos impregnados.

Luis Vence dijo...

Muy bello poema Juan, pero las ilustraciones son MAGISTRALES. Las he visto en detalle y ampliadas y son eso, simplemente MAGISTRALES. Un Abrazo.

Tania dijo...

“Y en esa verde punta
que está brotando en ti de no sé dónde,
hay algo que en silencio me pregunta
o silenciosamente me responde.”

Mi infancia fue rodeada de arboles, me recuerdo de gente me enseñando, con un hablar muy sencillo, que todo en la naturaleza tiene voz, que hay que celebrar hasta la más minúscula punta verde, mistério vivo que trae desde las entrañas da tierra un mensaje de esperanza, un decir que hace renacer. Más tarde fue a reconocer en la voz de la poesía ese mismo lenguaje de compromiso con la vida.
Gracias por traerme estos recuerdos a traves de la belleza, de esa profunda armonía entre palabras y imagenes.

Un abrazo fuerte.

JuanBM dijo...

Sí, Anna, las palabras dan fe de ese bosque y de ese árbol intuido, vivido, a veces en otoño, otras renaciendo de sus cenizas. De aire al vuelo, de honda raíces donde se hace la vida.

Clarice, gracias. Quizás ese susurro es el viaje interior donde nos sentimos profundamente vivos. Yo también te envío un abrazo impregnado.

Luis, todo un placer que te gusten las imágenes. Son ese intento del que participamos en abrir las palabras.


Tania..."un decir que hace renacer"...yo de vez en cuando huyo de la ciudad y me encanta la naturaleza, los bosques. De niño también oía su susurro, veía su estatura inmensa en mitad de un atardecer y todo ello era como ese decir del que hablas.

Luego te escribo, me alegra leer tus palabras.

Un abrazo a tod@s

Bläck-Snöw dijo...

Me gusta tu arte Seniorita, me gusta.. las fotos son de ud??

Osselin dijo...

La segunda foto, extraordinaria especialmente el personaje-semilla que pasea melancólicamente mientras habita al personaje principal.
Excelente combinación de texturas.
Y la textura entre batik, fresco y enyesado sureño.
Chapeau!

Anna. dijo...

... Y a mi no me escribes?...

Anna.

Ártemis Sublime dijo...

Precioso poema elegido para acompañar la calidez de tus imagenes.
La sensación de profundidad, al mirarlas, es inagotable.
Comprenden la mágica naturaleza del susurro del día entero.

Un gran abrazo y felicitaciones por tan buen trabajo!

Clarice Baricco dijo...

Posdata:

Juanbm: aparte de la foto de bicicleta que tienes en tu sección, tendrás otra que me regales? en caso de que si, me avisas, mi correo: marluna1519@hotmail.com

Tania:
Tenme al tanto de la Lispector, porfavor.
Te lo agradezco.

Abrazos

Apostillas literarias dijo...

Me han impresionado las imágenes, son preciosas. Muy de acuerdo con el poema.

Christian Supiot dijo...

El otro árbol hunde sus raices
en lo profundo de la mente
y cuando la tristeza lo anega todo
sus hojas marchitas ya no florecen.

Un saludo

JuanBM dijo...

Bläck, estas imagenes son mías y son como los sueños que nos rondan y no me dejan dormir hasta que están en papel.

Anna, te escribo en tu blog todo lo que tus palabras me hacen sentir y no es poco. Gracias por compartir tu mundo interior.

José todo un placer que te guste la foto.Un intento por representar que también somos imágenes, que no somos piel, superficie, cicatriz sino que habitamos en cada metáfora.

Saludos, Ártemis yo también disfruto con tus imágenes que había dejado pasar por alto. Un abrazo.

Hola Magda
Agradezco tu paso por aquí y tu comentario.

Cristian, ¿y si la tristeza fuera otra manera de florecer, de romper el hermetismo del invierno? ¿Y si fuera la mejor manera de decirnos que estamos vivos, que sufrimos porque...algo demasiado importante nos duele, algo que respira y que tiene la llave de nuestra propia existencia?

Un abrazo a tod@s

Anna. dijo...

Si.. es que la palabra tambien es un misterio ... como vos.

Anna.

Pilar dijo...

Que fotos más bonitas Juan!!!! Hay Luz, aire, agua, naturaleza femenina, cuello, ojos, boca. Belleza vegetal crecida en piel de mujer. Sencillez, caricia... muy hermosas, claramente humanas, claramente nitidas, sueños plasmados en imagenes. Gracias.

Miguel dijo...

Realmente impresionate... Cada post es excelente y permite gozar de las formas, la belleza y la sensibilidad tanto en esos arreglos magníficos como de las letras.

Tania... Juan... un blog espléndido e irresistible.

Abrazos de un constante e incondicional visitante

JuanBM dijo...

Anna ¿cómo se conoce el misterio que son las palabras, que somos nosotros?
Decía Gabriel Marcel que el misterio tiene otra puerta para ser conocido y es la de vivirlo, participar en él...ser, porque ser es participar.

Pilar, es un retrato tuyo y la verdad es que no me canso de mirarlo. Gracias a ti.

Hola Miguel

Muchas gracias por los elogios, puedo decir lo mismo del tuyo. ¡Qué curioso! Resulta que el otro internet es el de las personas que viven, sienten, comparten.. aunque sea a través de frías pantallas.

Un abrazo a tod@s y feliz fin de semana.

Osselin dijo...

Hola Juan
Échale un vistazo a esto si quieres
http://trazandocaminos.blogspot.com/2007/05/miedo-al-exteriorsoledad-interior-fotos.html

Silvia dijo...

Árboles. Los grandes sabios silenciosos. Preciosas imágenes y muy bello poema.
Un abrazo

manuel_h dijo...

los árboles, como los rostros, llevan la vida marcada en ellos, me fascina cómo los mezclas en tus fotos.

Isabel Romana dijo...

Maravillosos los cuadros y el poema. Y tan ciertos... Besos.

seis dragones dijo...

sabes que soy de la opinión de que toda palabra la lleva el viento... sin embargo creo que tus composiciones permanecen en retina, cerebro y corazón...
creo que tal vez me han gustado más que nunca...
ah! la modelo del otro árbol cuatro merece mil poemas

Lady Zurikat dijo...

Hola Juan!!!! Como veras he empezado a 'tunear' algunas imagenes, no llegan al nivel de las tuyas, cosas muy simples, pero por algo se empieza.
Las tuyas como siempre, llegan hasta el alma.

JuanBM dijo...

Hola Silvia

Es cierto lo que dices y me gusta la idea de vivirlos así a nuestros hermanos los árboles.

Manuel, quizás sea el intento de explorar la metáfora del árbol como psiqué, como vida interior, como desnudez. El mundo vegetal como un mundo silencioso del que nos apropiamos para expresar.

Saludos Isabel.

Gracias, Seisdragones (por cierto me encantó tu logotipo que me ayudo a comprender lo que quieres expresar: un pentagrama pero también como las cuerdas de un instrumento, y una figura del Libro de las mutaciones).

Quien me inspira sí merece mil poemas o quizás más.

Hola Lady, escribo esto y me voy a echar un vistazo a tu trabajo del que tanto te apasiona.

Abrazos

Marquinho dijo...

Excelente! Un verdadero placer saborear estas imágenes. Muy interesante todo. Un abrazo.