22 septiembre 2006

Aprendizagem

" Alli de pie en la semioscuridad de la terraza, de repente más suave, le vino otra revelación que duró pues era el resultado intuitivo de cosas que había pensado antes racionalmente. Lo que le vino fue la levemente temible certeza de que nuestros sentimientos y pensamientos son tan sobrenaturales como una historia pasada después de la muerte. Y no comprendió lo que quería decir con eso. Dejó que el pensamiento se quedara, porque sabía que encubría otro, más profundo y más comprensible. Simplemente, con el vaso de agua en la mano, descubría que pensar no le era natural. Después reflexionó un poco, con la cabeza inclinada hacia un lado, que no tenía un día a día. Era una vida a vida. Y que la vida era sobrenatural.
En aquella hora de la noche conocía ese gran susto de estar viva, teniendo como único amparo tan sólo el desamparo de estar viva. La vida era tan fuerte que se amparaba en el propio desamparo. Estar viva -sintió- tendría, de ahora en adelante, que ser su motivo y su tema. Con curiosidad tierna, envuelta por el olor de jazmin, atenta al hambre de existir, y atenta a la propia atención, parecía estar comiendo delicadamente viva lo que era muy suyo. El hambre de vivir, Dios mío. Hasta qué punto ella estaba en la miseria de la necesidad: cambiaría una eternidad de después de la muerte por la eternidad mientras estaba viva."

fragmento de "Aprendizaje o el libro de los placeres"

Clarice Lispector

dibujo de Juan Soriano (http://www.juansoriano.net/)


Publicado por Tania

9 comentarios:

SENGHOR dijo...

Precioso, Tania.
Y le doy vueltas a la idea de que la vida es algo sobrenatural. La poética del azar y la coincidencia. Lo profundo de todo, en realidad tras su apariencia superficial. La maravilla de que la vida puede ser una aventura, una invención que va más allá de la convención social. Un estremecerse hasta las raíces. Un descubrir el sentido o dárselo a lo que no lo tiene.

Besos

biosofia dijo...

Tus post se parecen a sobrevolar paisajes desconocidos que causan añoranzas profundas!
Besos Tania!

Tania dijo...

Lo profundo bajo su aparencia superficial, estremecerse hasta las raíces... me encanta como lo interpretas, Juan. Ando pensando mucho en ello, en como es delicado ese oficio de percibir – en medio al polvo de la cotidianidad - la maravilla inexplicable que es la vida, “tan fuerte que se ampara en el propio desamparo”. Y también que ese aprendizaje consista justo en desaprender las viejas lecciones impuestas desde fuera, que no cobran sentido en el alma y llevan a lo superficial. Desaprender para dejar florecer las emociones verdaderas....

Muchas gracias por lo que dices, Biosofía. Yo sigo visitando tu casa y me gusta leerte, tus palabras tienen fuerza y espontaneidad. Yo ahora que empiezo a acostumbrarme con ese mundo del blog, culpa de ese nuestro amigo que no se importa de llenar su casa con mis pecados gramaticales...


Beijos e abraços para os dois :)

nuage dijo...

"El hambre de vivir"... creo que la vida pierde el sentido cuando logra saciarse. Hace pensar tu texto, Tania, felicitaciones.
Senghor, me da gusto saber que estás. Un abrazo.

Persio dijo...

cuanta sed y cuanta hambre de vida me dan estas frases que arrojaste al éter mundial.
La verdad que llegar a sitios como estos le dan a uno ganas de seguir adelante, sobrevolando, soñando, en pie!
Abrazos!

cheqa dijo...

el arte de vivir es tanto como el arte de amar...

y eso conlleva a la felicidad..
y la felicidad a la convivencia..
y la convivencia a la paz....

abrazos viviendo desde mi cheqa...

Ártemis Sublime dijo...

Todo tan simple y tan sencillo, y uno creyendo que tiene las manos vacías, que sigue buscando y buscando hasta enterrarse, mientras la vida sigue danzando bajo el tul inconsciente de la mirada.

Abrazos!

Tania dijo...

Nuage, Persio, Cheqa, Ártemis... .

El mundo de Clarice Lispector es profundo y al mismo tiempo delicado, a menudo lo busco para intentar comprender mis tempestades y asombros.... ¿y sabéis? me ha hecho bien compartir sus palabras con vosotros... muchas gracias por vuestras miradas y abrazos...

María dijo...

Intenso, me mueve. Leer a Clarice Lispector, es detenerse en los paisajes del alma.
Un abrazo.