02 noviembre 2007

# 4





Y si soy,
si lloro, gozo, amo, grito…
es por el misterio de una humilde ofrenda,
que floreció inesperadamente
sobre las llagas de una tierra dolorida,
en su lejano y oscuro peregrinaje que pasa por mí.

Y si soy,
si realmente existo…
es porque alguien quiso forjar
en la férrea condena de una noche sin orillas
un alba de hombres libres.

De la serie La fragua de lo vivo

18 comentarios:

Edna B. dijo...

Caro Juan
Belas as fotos, gostei da variedade na coloração, em especial a sépia. Ficaram todas de belezas inigualáveis, cada uma com suas particularidades.
Gostei do pequeno poema, onde descreve uma pelegrinação na verdade íntima, onde o amor, o prazer e a dor estão presentes, sentimentos entranhados na alma, quem julgamos ser livre.
abraços

carmen dijo...

"Y si soy,
es por la magia que surge
de tu palabra, de tu mirada".
¿Las fotos siguen siendo parte de tu trabajo?
Exquisito.
Un abrazo y otro para Tania :-)

Miguel Schweiz dijo...

Una maravilla... como siempre.

Ch dijo...

Caro Juan;
Entendi o belo poema como um poético apelo à liberdade do indivíduo, não apenas a do corpo, mas principalmente a dos pensamentos fugidios e dos sentimentos.
As fotos ficaram de uma beleza solene, refinadas ao extremo. Beiram a perfeição.
Abraços do amigo.
Carlos

Tania dijo...

En el sumergir dentro de la intensidad de las sensaciones - que revelan nuestra fragilidad – pulsa y luce la semiente de un alba de libertad, presentida y deseada. Un yo lirico que revela el ser, por el misterio de una humilde ofrenda...

Ah... querido Juan, abres otra pagina de esa série y de nuevo estoy conmovida... Tantas veces no sé explicarlo, esa entrega que hay dentro de tu poesía que, delicadamente, cura y acaricia el alma. Gracias inmensas por estas sensaciones.

Um beijo e um abraço com carinho.

Reportera de interiores dijo...

Muy lindas fotos, Juan. Sobre todo me gusta la última. Qué luz tan divina y la historia que se semioculta detrás. Y el color amarillo... Sugerente, preciosa.

Un abrazo,

ana

Al dijo...

Preciosa entrada Juan, preciosa...

El Toro de Barro dijo...

Vuestras palabras me llegan después de haber vivido otro ensayo de "Guantes de Piel Humana", pero que en modo alguno ha sido un ensayo más, pues con nosotros estaba un superviviente de Auschwitz, y sus lágrimas son mis lágrimas también. Él ahora está conmigo, contemplando las vuestras. Ámbos agradecemos tu presencia aquí, en esta calurosa mañana de noviembre, limpiando el mundo, tu mundo, nuestro mundo...

Osselin dijo...

La libertad es el sueño de los valientes y de los locos, de los irresponsables y de los excesivamente responsables, de los soñadores y de los demasiado conscientes, de los suicidas y de los sensatos, es una tendencia, una necesidad y una enfermedad, es subjetiva e irreal, presentida y vivida, infinita y efímera, todo y nada , día y noche con orillas de alba, ciertamente.
Saludos.

Isabel Romana dijo...

Sencillamente maravilloso. La fusi�n que logras entre texto e im�genes es completa, como si uno y otras existieran s�lo para complementarse. Besos, querido amigo.

Aitor Lourido Rodríguez dijo...

querido Juan:

yo ya no sé cómo explicarte lo impresionado que me deja siempre tu trabajo. Espectacular serie de fotopoesía, me deja sin palabras.

Ni yo acabo de atisbar muy bien el porqué, pero mi preferida es: "Guardo la huella de tu mano para los días de lluvia". Muy sentimental, muy hondo, muy humano.

Gracias por tu trabajo y grandes abrazos.

livia soares dijo...

Caro Juan,
o alvorecer dos homens livres já começou, sempre que te leio eu sei com as minhas entranhas, com a minha alma e com o meu espírito: sou livre quando me arremesso em busca do Bem, do Belo e do Verdadeiro. Os sentimentos que despertas, os pensamentos que suscitas elevam de tal modo o nível da tarde que... é melhor calar.
Um abraço.

Aulo dijo...

uff la segunda estrofa me ha estremecido un poco, eso de "un alba de hombres libres" es justamente esto; aunque muchos usemos la libertad para oprimirnos, otros para oprimir a otros, en fin, un saludo

JuanBM dijo...

Estimados amigos:

Muchas gracias por todos los comentarios que habéis dejado aquí, profundamente agradecido por ellos.

Todo esto ha nacido de la impresión de que ser, existir, es darse. Dar lo que somos. Siempre lo he sentido así. Todos nacemos en una historia, en una cultura vital. Tuve la suerte de conocer a algunos cuya vida no fue nada fácil sino todo lo contrario y eran capaces de alegría, de serenidad y de ternura, de levantarse sobre el dolor y al mismo tiempo dar toda esa riqueza al otro. Esa es la ofrenda de la que hablo. Ese universal que sentimos en algunas personas que les hace transcenderse y transcender, que nos contamina, que llega a formar parte de nosotros como forma parte un idioma o unas creencias, y que han viajado oscuramente a lo largo del tiempo, como de existencia en existencia.

También cuando miro al pasado suelo buscar algo que me una a él, y lo más fundamental que encuentro es compartir el deseo de libertad y dignidad de las personas, trabajar por ello. La libertad como anhelo, como enfrentamiento con un límite impuesto socialmente ha traído estos vientos de libertad que hoy forman parte de nuestra vida cotidiana aunque no nos demos demasiada cuenta, nada ha sido dado en la historia, más bien peleado con muchos sacrificios.

Un abrazo emocionado.

Isaac Gruthier dijo...

Entreñable JuanBM

"Por hoy sólo lo vi llorar hojas, cuando quise hacer de ellas una sábana ya existía su ·tronco pecho·. Hacer o llorar es un recuerdo de los ángeles habitando el cuatro de la estación finita"

Saludos,
su amigo,
Isaac G.

JuanBM dijo...

Estimado Isaac, certero en ese lenguaje, quizás se trata de eso precisamente: "recuerdo de los ángeles habitando" el presente.

Un abrazo

MaleNa - La Porteña dijo...

He renacido con tus letras en este dia gris y lluvioso. (los fantasmas se tomaron su permiso para danzar alrededor.)

Que bello escribis, que del alma.

Mi reverencia emocionada.

Male

Pilar M Clares dijo...

Buscamos justificaciones para ser mientras somos; en el fondo, quizás, no sé si estarás de acuerdo, es una huida de la muerte.