26 noviembre 2011

Hsingling
























La "Escuela de Hsingling", iniciada por los tres hermanos Yüan  a fines del siglo XVI, o la "Escuela Kungán", como también se llama (Kungán es el distrito donde nacieron los hermanos), es una escuela de autoexpresión. Hsing significa "la naturaleza personal" y ling significa el "alma" o "espíritu vital".
 Escribir no es más que dar expresión a la naturaleza propia de cada uno, o a su carácter y el juego de su espíritu vital. ......La Escuela de Autoexpresión exige que expresemos por escrito solamente nuestros pensamientos y sentimientos, nuestros amores genuinos, odios genuinos, temores genuinos y caprichos genuinos. Hay que expresar todo esto sin intentar siquiera ocultar lo malo y presentar lo bueno, sin temores de despertar la burla del mundo, y sin miedo de contradecir los sabios antiguos o las autoridades contemporáneas..................La literatura genuina no es más que una sensación de extrañeza y de maravilla frente al universo y la vida humana.

 LIN YUTANG
LA IMPORTANCIA DE VIVIR























»En un plano de hechos cotidianos, la actitud de mi inconformista se traduce por su rechazo de todo lo que huele a idea recibida, a tradición, a estructura gregaria basada en el miedo y en las ventajas falsamente recíprocas. Podría ser Robinson sin mayor esfuerzo. No es misántropo, pero sólo acepta de hombres y mujeres la parte que no ha sido plastificada por la superestructura social; él mismo tiene medio cuerpo metido en el molde y lo sabe, pero ese saber es activo y no la resignación del que marca el paso. Con su mano libre se abofetea la cara la mayor parte del día, y en los momentos libres abofetea la de los demás, que se lo retribuyen por triplicado. Ocupa así su tiempo con líos monstruosos que abarcan amantes, amigos, acreedores y funcionarios, y en los pocos ratos que le quedan libres hace de su libertad un uso que asombra a los demás y que acaba siempre en pequeñas catástrofes irrisorias, a la medida de él y de sus ambiciones realizables; otra libertad más secreta y evasiva lo trabaja, pero solamente él (y eso apenas) podría dar cuenta de sus juegos.»

RAYUELA
JULIO CORTÁZAR

Imágenes de la serie TURA

5 comentarios:

Índigo dijo...

Difícil pero recomendable escuela la de extrañarse y maravillarse frente al mundo, sin pensar en la mirada del otro sobre nosotros, sin mirarnos en sus espejos. Tal vez por eso me gusta enseñar: veo esa extrañeza y esa maravilla en los ojos, aún expectantes, de los adolescentes.

livia soares dijo...

Querido Juan,
querida Tania.
É muito inspirador passar por aqui.
Cada vez mais!
Um abraço.

Juan Bautista Morán dijo...

Sí, Indigo, es difícil, pero maravillarse frente al mundo es estar más vivo que nunca, porque todo nos habla.

Y dejo aquí un pequeño apunte que habla de ésto mismo:

"Me preguntáis como me volví loco. Así sucedió: Un día, mucho antes de que nacieran los dioses, desperté de un profundo sueño y descubrí que me habían robado todas mis máscaras -si; las siete máscaras que yo mismo me había confeccionado, y que llevé en siete vidas distintas-; corrí sin máscara por las calles atestadas de gente, gritando: -¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Malditos ladrones! Hombres y mujeres se reían de mí, y al verme, varias personas, llenas de espanto, corrieron a refugiarse en sus casas. Y cuando llegué a la plaza del mercado, un joven, de pie en la azotea de su casa, señalándome gritó: -Miren! ¡Es un loco! Alcé la cabeza para ver quién gritaba, y por vez primera el sol be só mi desnudo rostro, y mi alma se inflamó de amor al sol, y ya no quise tener máscaras. Y como si fuera presa de un trance, grité: -¡Benditos! ¡Benditos sean los ladrones que me robaron mis máscaras! Así fue que me convertí en un loco. Y en mi locura he hallado libertad y seguridad; la libertad de la soledad y la seguridad de no ser comprendido, pues quienes nos comprenden esclavizan una parte de nuestro ser. "
El loco Khalil Gibran


Livia, muchas gracias por dejar esas palabras.

Aprovechamos para desearos unas felices fiestas.

Un abrazo

Juan Bautista Morán dijo...

Sí, Indigo, es difícil, pero maravillarse frente al mundo es estar más vivo que nunca, porque todo nos habla.

Y dejo aquí un pequeño apunte que habla de ésto mismo:

"Me preguntáis como me volví loco. Así sucedió: Un día, mucho antes de que nacieran los dioses, desperté de un profundo sueño y descubrí que me habían robado todas mis máscaras -si; las siete máscaras que yo mismo me había confeccionado, y que llevé en siete vidas distintas-; corrí sin máscara por las calles atestadas de gente, gritando: -¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Malditos ladrones! Hombres y mujeres se reían de mí, y al verme, varias personas, llenas de espanto, corrieron a refugiarse en sus casas. Y cuando llegué a la plaza del mercado, un joven, de pie en la azotea de su casa, señalándome gritó: -Miren! ¡Es un loco! Alcé la cabeza para ver quién gritaba, y por vez primera el sol be só mi desnudo rostro, y mi alma se inflamó de amor al sol, y ya no quise tener máscaras. Y como si fuera presa de un trance, grité: -¡Benditos! ¡Benditos sean los ladrones que me robaron mis máscaras! Así fue que me convertí en un loco. Y en mi locura he hallado libertad y seguridad; la libertad de la soledad y la seguridad de no ser comprendido, pues quienes nos comprenden esclavizan una parte de nuestro ser. "
El loco Khalil Gibran


Livia, muchas gracias por dejar esas palabras.

Aprovechamos para desearos unas felices fiestas.

Un abrazo

Isabel Mercadé dijo...

Es más, este extrañamiento es imprescindible para escribir o crear algo. Hace poco leí que uno de nuestros clásicos (no recuerdo quién) lo llamaba asombro.
Hermosa foto, como siempre Juan.