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09 febrero 2011

Acordes de um pequeno carnaval

"E no entanto é preciso cantar,
é preciso cantar e alegrar a cidade."
Vinícius de Moraes e Carlos Lyra



Que um pequeno carnaval invada a cidade e nos ensine uma alegria singela. Que bastem alguns amigos, alguns instrumentos, o amor pela música, a felicidade de cantar. Acaso alguém que saiba fazer gigantes de tecido e papel. Um pequeno carnaval que chegue sem obedecer ao calendário. Que seja quando ninguém o espere e desperte o olhar curioso de quem saiu de casa para suas tarefas cotidianas. Que não exija a compra de fantasia ou o pagamento de ingresso. Que nos recorde que a rua é do povo. Que a festa é do povo. Que toque velhas canções e ilumine os olhos das crianças. Que ilumine os olhos dos que um dia foram crianças. Que faça um homem esquecer-se do cansaço dos dias e brincar como há tempos não fazia. Que desenhe um sorriso no rosto de uma mulher, talvez fazendo-a reencontrar-se com um dia feliz, perdido na memória. Apenas um pequeno carnaval, mas tão sincero em seu sentido, que nos seja irresistível querer segui-lo.
*

Que un pequeño carnaval invada la ciudad y nos enseñe una alegría sencilla. Que baste con algunos amigos, algunos instrumentos, el amor por la música, la felicidad de cantar. Acaso alguien que sepa hacer unos gigantes de tejido y papel. Un pequeño carnaval que llegue sin obedecer al calendario. Que sea cuando nadie lo espere y despierte la mirada curiosa de quien salió de casa para sus quehaceres cotidianos. Que no exija la compra de objetos de fantasía ni el pago de billetes. Que nos recuerde que la calle es del pueblo. Que la fiesta es del pueblo. Que toque viejas canciones e ilumine los ojos de los niños. Que ilumine los ojos de los que un día fueron niños. Que haga a un hombre olvidarse del cansancio de los días y bailar como hace tiempo no lo hacía. Que dibuje una sonrisa en el rostro de una mujer, tal vez haciéndola reencontrarse con un día feliz, perdido en la memoria. Sólo un pequeño carnaval, pero tan sincero en su sentido, que nos sea irresistible querer seguirlo.

28 octubre 2007

Acaso de migrações

Pátria é acaso de migrações.
Mário de Andrade

Desembarque de inmigrantes italianos en el puerto de Santos, São Paulo, 1907

Antonio
Cuando su hija nació le dio el nombre de Carmen, el mismo de la abuela que había dejado llorando su despedida. La pequeña parecía tener los ojos de la mujer andaluz, ojalá una igual sonrisa, una igual bondad. Díos mío, ¿cuántas veces había sentido el corazón apretado por no haber mirado por unos momentos más aquel viejo rostro? Pero a sus trece años la aventura del mar le seducía. Tenía prisa en cumplir el héroe que sentía dentro de sí. Atravesaría el océano, trabajaría sin descanso y sembraría una tierra extraña hasta lograr un pedazo para los suyos. Entonces a ninguno de sus seres queridos le faltaría de nuevo un trozo de pan.

Pedro y Ana
Pedro ya estaba decidido a volver a Portugal. Un error haber venido. Nada más que promesas falsas y la vida en aquella hacienda era una desilusión cerca de la esclavitud. Fue cuando conoció a Ana, con su vestido de flores y una alegría mulata incompresible. Ella le regaló una sonrisa de sueño y le dijo que era bonita su manera de hablar (y más, le confesó que hacía unos tiempos observaba de lejos sus ojos tristes, mirando el horizonte a cada atardecer...) Él escribió a sus parientes, los planes habían cambiado. Abandonaría la hacienda y intentaría vida nueva en la ciudad.

Koki
En las tardes de sábado solía ser visto en el centro cultural del barrio. Llegaba con pasos delicados de quien ya había caminado mucho. Entonces empezaba a sacar, desde dentro de un paquete, los origamis coloridos hechos durante la semana. Luego los niños se acercaban. Se encantaban mientras el anciano japonés les contaba leyendas de montañas heladas y de príncipes convertidos en estrellas. Por veces, cerraba sus ojos oblicuos y tarareaba una cantiga que parecía infantil. Cuando se le escapaba una lágrima leve y demorada.

Cuando nace un hombre
Angela Figuera Aymerich


Cuando nace un hombre
siempre es amanecer aunque en la alcoba
la noche pinte negros los cristales.

Cuando nace un hombre
hay un olor a pan recién cocido
por los pasillos de la casa;
en las paredes, los paisajes
huelen a mar y a hierba fresca
y los abuelos del retrato
vuelven la cara y se sonríen.

Cuando nace un hombre
florecen rosas imprevistas
en el jarrón de la consola
y aquellos pájaros bordados
en los cojines de la sala
silban y cantan como locos.

Cuando nace un hombre
todos los muertos de su sangre
llegan a verle y se comprueban
en el contorno de su boca.

Cuando nace un hombre
hay una estrella detenida
al mismo borde del tejado
y en un lejano monte o risco
brota un hilillo de agua nueva.

Cuando nace un hombre
todas las madres de este mundo
sienten calor en su regazo
y hasta los labios de las vírgenes
llega un sabor a miel y a beso.

Cuando nace un hombre
de los varones brotan chispas,
los viejos ponen ojos graves
y los muchachos atestiguan
el fuego alegre de sus venas.

Cuando nace un hombre
todos tenemos un hermano.

Notas:
Las ciudades son libros vivos, llenos de historias, que resultan de otras tantas historias. Esperan para ser contadas, basta con acercarnos de la gente con el corazón abierto... Y como São Paulo tiene una marca profunda de la inmigración, a menudo ellas empiezan, en un pasado no tan distante, más allá del mar... dibujando vidas que fueron aconteciendo dentro de tan diferentes paisajes (pero el lugar desde donde nacen la sonrisa y las lágrimas, es siempre el mismo...).
Las fotografías hacen parte del acervo del Memorial do Imigrante de São Paulo, antigua hospedería por donde, entre fines del siglo XIX y los años cuarenta, pasaron más de dos millones de inmigrantes, principalmente europeos, árabes y japoneses. Familias enteras que en su mayoría llegaron para trabajar en las haciendas de café. Trajeron sueños y esperanzas de una vida mejor. Sufrieron y se decepcionaron con las pésimas condiciones de vida y trabajo. Siguieron luchando y después de algun tiempo muchos abandonaron el campo y volvieron para la ciudad, transformándola profundamente, mezclando y cambiando costumbres, haciendo un mosaico cultural. Coincidiendo con el inicio de la industrialización en Brasil, fueron los inmigrantes que lideraron los primeros movimientos operarios y que resultaron en conquistas de mejores condiciones de trabajo.

05 abril 2007

Do sonho verde do campo


Sus ojos morenos se llenaron de agua. Las flores de algodón le emocionaban, siempre le parecieron nubes menudas naciendo del suelo. Respiró hondo la belleza con olor de tierra fecundada y miró su gente con devoción. Entonces otra vez aquella vieja sensación: el corazón apretado y un nudo en la garganta con gusto amargo de pan mal repartido.
Hijo de “bóias-frias”, él conoció muy temprano la dura vida que lleva la mayoría de la gente que labora la tierra. El sudor en el rostro, los callos en las manos y tanto valor jamás reconocido. Dueños de nada, hoy recogiendo el algodón, mañana cortando la caña de azúcar, en la semana que viene ¿quien sabe?... arroz, feijão, trigo, mandioca, tomate, milho, café.



Cantiga de Claridad
Thiago de Mello


Campesino, plantas el grano
en lo oscuro — y nace un albor.
Quiero llamarte hermano.

De noche, comiendo el pan
siento el gusto de esa aurora
que te despunta en la mano.

Haces de sombras un haz
de luz para multitudes.
Un compañero tan claro
que vive en la oscuridad.

Y mientras no llegue el día
en que la tierra sea un reino
de trabajo y de alegría,
cantando juntos alcemos
armas de amor en acción.
La rosa ya se hace llama
al hilo del corazón.

Campesino, plantas el grano
en el oscuro y ya nace el agua.
Un día serás el dueño
del sueño verde del campo.
Nunca vi verde tan verde
como el de tu corazón.



Notas:
1. “Bóia-fria” es una expresión del regionalismo brasileño, que puede ser traducida como “comida fria”. Así son conocidos los trabajadores rurales itinerantes, sin trabajo cierto. Ellos traen la comida de casa y en la hora del almuerzo la comen fria, en medio del campo.
2. Las imagenes fueron tomadas del libro “Colheitas do Brasil” (Editora de Cultura, São Paulo, 2006). Con renta revertida para proyectos sociales, reúne reproducciones de 50 obras en batik del artista plástico Luiz Mendes, con la temática de la tierra plantada y el hombre del campo.
3. Batik es un metodo de decorar tejidos que consiste en dibujar con cera algunos motivos, sumergilo en soluciones colorantes, retirar la cera, y repetir la operación para cada color.
4. La traducción del poema es de Aníbal Beça, encontrada en la página del Festival Internacional de Poesía de Medellín.